
Por Beka Romero
El día de ayer 2 de mayo y como cada año se celebra el día internacional contra el acoso escolar o bullying, una grave problemática social no solo en México sino en todo el mundo.
Frecuentemente, las víctimas de acoso escolar no hablan con sus padres o maestros sobre que están siendo agredidos, por lo que estar atentos a cambios en la conducta de los menores puede evitar graves consecuencias, por ejemplo:
Normalmente la víctima es quien la pasa peor ya que presenta consecuencias físicas, emocionales, sociales y en casos graves hasta la muerte.
Algunas de las consecuencias psicológicas para la víctima pueden ser: nerviosismo, miedo, inseguridad, desconfianza en sí mismo/a, baja autoestima y trastornos en el estado de ánimo: tristeza, agresividad, depresión entre otros.
Muchos niños a nivel mundial se han suicidado en este proceso de frustración por no lograr ser aceptados o incluso han realizado masacres en sus centros educativos.
Pero no nos olvidemos de dos grandes involucrados también en el bullying: El agresor que tendrá como consecuencia no poder establecer relaciones sociales sanas y los testigos que sufrirán consecuencias como normalizar la violencia o acostumbrarse a presenciar actos agresivos.
Es por ello que frenar y concientizar sobre esta problemática social es muy importante y cada uno de nosotros, desde el lugar donde nos ubiquemos podemos hacer algo para prevenir o frenar una situación de bullying, padres de familia, personal docente, entrenadores, alumnos testigos, centros educativos etc. Está en nuestras manos alzar la voz, educar con valores, denunciar y no quedarnos callados.

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