
En el coestelar de la misma noche, Sebastian Fundora reafirmó su dominio en la división superwelter del WBC, venciendo a Tim Tszyu por TKO técnico tras 7 intensos rounds, cuando el australiano no salió para el octavo.
Fundora tomó el control desde el campanazo inicial derribando a Tszyu en el round 1. Su altura, 1.98 m, y alcance pesaron muy fuerte, manteniendo al hermano del legendario Kostya Tszyu a raya.
Aunque Tszyu buscó recuperarse, ejecutó uno de sus mejores asaltos en el 7°, la presión física y mental de Fundora lo venció: «Trate de dar lo mejor de mi, pero no fue mi noche,» reconoció el australiano.
Esta victoria consolida a Fundora, ahora con récord de 23‑1‑1 (15 KOs), como el campeón indiscutible de los 154 libras.
Con una combinación de físico imponente y técnica pulida, dejó claro que no fue casualidad su reinado, y señaló que aún está en crecimiento: “Obviamente soy el tipo más grande… comencemos a intimidar a estos tipos”.
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