
El enfrentamiento entre Sebastian Fundora y Keith Thurman, fue reprogramado para el 28 de marzo en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.
El combate, en el que estara en juego el título mundial superwelter del WBC, representa un choque clave dentro de la división. Fundora llega como el campeón de las 154 libras, con marca de 20-1-1 (13 KOs), destacando por su estatura de 1.97 m, su volumen de golpeo y un estilo agresivo que rompe con los esquemas tradicionales de la categoría.
Por su parte, Thurman afronta este compromiso como una oportunidad para reafirmarse en la élite. El ex campeón mundial unificado welter presenta récord de 30-1 (22 KOs) y buscará trasladar su experiencia, velocidad y potencia a una nueva división, en una pelea de alto riesgo competitivo.
El contraste de estilos será determinante: la presión constante y el ritmo de Fundora frente a la precisión, los desplazamientos y la lectura de combate de Thurman.
Más allá del resultado, el combate tiene implicaciones directas en el panorama del peso superwelter, con ambos peleadores en busca de posicionarse en la parte alta de la división.
![]()
test