
Tuvieron que pasar 11 años para que Francisco “Chihuas” Rodríguez escuchara su nombre como nuevo campeón interino mosca, del World Boxing Council, el fin de semana pasado cuando derrotó a Galal Yafir.
“Gracias a Dios se dio y vamos por más, este es solo el inicio porque claro que vamos por el campeonato absoluto, y es mi segundo aire en mi carrera”.
La pelea fue como tenía que ser “al estilo mexicano, sacando todo el corazón, sacando y tirando todos los golpes porque no había otra manera de ganarla”, sentenció el pugilista.
“Me quedo con que uno no debe de bajar los brazos, uno no debe de quitar el dedo del renglón, debe uno de echarle ganas, no agachar la mirada porque si lo haces pierdes el objetivo; nunca dejen que les digan que no pueden, duden de lo que sea menos de ustedes.
Fue un triunfo donde fuimos a atropellar al campeón, un campeón sólido e invicto, una estrella que iba en ascenso, campeón olímpico, con todo en contra salimos y poco a poco iremos asimilando este gran triunfo”, reflexivo dijo el nacido en Monterrey, Nuevo León.
El campeón mundial Kenshiro Teraji, es el siguiente objetivo, el que está más puesto en su mente “es durísimo por eso es que hay que trabajar, para seguir dando ese espectáculo y gusto a la gente”
El nuevo campeón interino agradeció también a su esquina y a su esposa, “porque sin el apoyo de ella y de mi entrenador, de ahora y de antes, no hubiera llegado. También muy agradecido con Lic. Mauricio Sulaimán por la oportunidad y estoy muy contento de ser verde y oro y de tener mi hermoso cinturón”.

test