
El pasado 30 de octubre en Montreal, Canadá, la estadounidense Mikaela Mayer viajó a territorio enemigo y regresó a casa convertida en campeona mundial superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), luego de imponerse por decisión unánime sobre la local Mary Spencer en el Casino de Montreal.
Mayer (22-2, 5 nocauts) se impuso de forma clara con puntuaciones de 100-90 y 98-92 en dos tarjetas, demostrando un dominio técnico absoluto de principio a fin. Desde el inicio, la estadounidense impuso el ritmo del combate con un jab sólido y combinaciones precisas que neutralizaron el poder de Spencer (10-3, 6 nocauts).
Aunque en el papel era la peleadora más pequeña, Mayer lució físicamente superior dentro del ring, avanzando con determinación y castigando con derechas rectas y ganchos de izquierda que desgastaron progresivamente a su rival. En los últimos asaltos, la presión constante de Mayer fue determinante, dejando a Spencer sin respuesta y tambaleante en el noveno y décimo episodio.
Tras la victoria, Mayer aseguró: “Sabía que tenía que pelear desde abajo y conectar los ganchos fuertes por encima. Lo entrenamos y funcionó. Estos últimos dos años fueron complicados, pero tener opciones nuevamente es una bendición. Quiero defender mis cinturones, volver a 147 para unificar y luego regresar a 154 para hacerlo otra vez”.
Con este triunfo, Mayer se convierte en campeona mundial del WBC en tres divisiones diferentes, consolidándose como una de las figuras más importantes del boxeo femenil actual.




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