La Comisión de Boxeo de Japón implementará nuevas medidas de seguridad
Tras la trágica muerte de los boxeadores Shigetoshi Kotari y Hiromasa Urakawa el pasado 2 de agosto en el Korakuen Hall, la Comisión de Boxeo de Japón (JBC) anunció una serie de medidas urgentes para prevenir futuros incidentes.
Kotari sufrió graves lesiones cerebrales y falleció el 8 de agosto pese a una intervención quirúrgica. Urakawa, noqueado en el octavo round, también murió al día siguiente pese a recibir atención médica de emergencia. Estas tragedias se suman a otros casos recientes que han conmocionado al boxeo japonés.
Ante la situación, la JBC implementará:
Reducción de rounds en peleas de título: de 12 a 10 rounds en combates de la Federación de Boxeo Oriental y del Pacífico realizados en Japón.
Control de hidratación de los peleadores: pruebas de orina previas al combate y penalizaciones si se supera el 10 % del peso recuperado entre el pesaje y la pelea.
Refuerzo de atención médica: ambulancias obligatorias en todos los eventos, vinculadas a hospitales con capacidad para intervenciones de urgencia.
Actualización tecnológica: sustitución de escáneres CT por resonancias magnéticas para evaluar lesiones antes de permitir el regreso de un peleador al ring.
Protocolos de seguridad y retiro: boxeadores que requieran craneotomía tras lesiones cerebrales quedarán retirados automáticamente del deporte profesional.
Revisión y capacitación: reuniones de emergencia con entrenadores y asociaciones, además de un seminario médico en septiembre y la creación de un comité de investigación conjunto con la Federación Japonesa de Boxeo.
Con estas medidas, la JBC busca evitar que tragedias como las de Kotari y Urakawa se repitan y garantizar la seguridad de todos los boxeadores profesionales en Japón.