
En la Copper Box Arena en Reino Unido, La británica Francesca Hennessy estuvo lejos de una velada cómoda. Frente a ella tuvo a una Ellie Bouttell que no viajó para servir de escalón. El choque de estilos fue claro, presión constante y golpes cortos por dentro contra movilidad, jab y trabajo a distancia.
La pelea se volvió áspera desde temprano. En el segundo asalto, un choque accidental de cabezas dejó a ambas con cortes visibles, añadiendo tensión a un combate ya caliente. La acción fue intensa, con intercambios que levantaron al público y pusieron a prueba la sangre fría de la joven de Kent.
Las tarjetas de los jueces fueron las siguientes 95-95, 97-93 y 96-94, reflejando lo cerrada que fue la contienda y le dio a Hennessy una victoria por decisión mayoritaria. Bouttell conectó los golpes más fuertes en varios pasajes, pero Hennessy respondió con volumen, movilidad y resistencia en los asaltos finales.


![]()
test