
Hace un año, el boxeo dio un paso histórico.
Del 17 al 20 de abril de 2025, en el BLVD City Global Theater de Riad, nació el Riyadh Season WBC Boxing Grand Prix, un proyecto que no solo reunió talento… sino que encendió una nueva visión para el futuro del deporte.
Con 128 boxeadores de 43 países, el primer “mundial” de boxeo tomó forma bajo un formato de eliminación directa, cumpliendo un sueño largamente impulsado por José Sulaimán y realizado por su hijo, Mauricio Sulaimán.
Pero más allá de los números, el Grand Prix fue una plataforma: una vitrina global para las nuevas generaciones.
Europa levantó la mano con fuerza, siendo el continente con más países participantes (17) y 43 peleadores. América, por su parte, demostró su profundidad con 45 representantes, la cifra más alta entre todos los continentes. Asia, África y Oceanía también dijeron presente, confirmando que el boxeo es, más que nunca, un lenguaje universal.
Cuatro divisiones. 128 sueños. Una sola meta.
Desde el primer campanazo, el torneo marcó diferencia: puntuaciones abiertas, sin empates, repetición instantánea y ajustes pensados para llevar el boxeo a otro nivel.
Cada round fue una oportunidad. Cada pelea, un escaparate.
Hoy, a un año de su inicio, el Boxing Grand Prix no solo se recuerda como un evento… sino como el punto de partida de nuevas historias, nuevos nombres y nuevas esperanzas.
Porque si algo dejó claro aquel abril de 2025, es que el futuro del boxeo ya estaba subiendo al ring.
El torneo fue un éxito rotundo, consolidándose como una de las iniciativas más innovadoras del boxeo reciente. En el cierre del campeonato, los ganadores de cada división; Brandon Mejía en peso pluma, Carlos Utría en peso superligero, Dylan Biggs de peso mediano y Kevin Ramírez de peso completo, lograron no solo levantar el trofeo, sino también posicionarse como los nuevos rostros a seguir en el escenario internacional, dando un paso firme rumbo a oportunidades titulares dentro del WBC.
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