
Una presentación que quedará para siempre en la memoria tuvo lugar en el Salón Baalbek del Centro Libanés en la Ciudad de México, donde el Presidente del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán, presentó oficialmente el libro que ha escrito sobre su amado padre, José Sulaimán, Presidente Vitalicio del organismo, titulado Sulaimán a Doce Rounds.
Elegido unánimemente como Presidente del WBC en 1975, la primera y decisiva acción de Don José fue expulsar al régimen del Apartheid en Sudáfrica. Años más tarde, el Presidente Nelson Mandela invitó al WBC a celebrar una convención en dicho país, agradeciendo personalmente a Don José por su apoyo durante los tiempos más oscuros y desafiantes.
Grandes campeones se dieron cita en este evento: Carlos Zárate, Humberto «Chiquita» González, Daniel Zaragoza, Rey Vargas y sus padres, Jackie Nava, Miguel Ángel González, Lulú Juárez, Marilyn Badillo y su padre. También se proyectó un mensaje en video de Julio César Chávez, quien sonreía al recordar que Don José siempre lo llamaba «mi campeón», además de haberlo ayudado de forma vital y crucial a superar su adicción a las drogas, salvándole así la vida.
Jackie Nava hizo historia el 30 de mayo de 2005 al convertirse en la primera mujer campeona mundial del WBC (en peso supergallo). En su discurso, mencionó que era un honor asistir a este evento tan especial para hablar de la increíble historia, fuerza y familia de Don José. Destacó cómo él luchó incansablemente, defendiendo el boxeo femenino y abriendo puertas, asegurando que el gran talento actual en esta rama es gracias a Don José y Mauricio.
Un momento profundamente conmovedor fue el tributo de Daniel Zaragoza, quien afirmó que los boxeadores estarán eternamente agradecidos con Don José por cambiar el pesaje oficial a veinticuatro horas antes de la pelea, eliminando la agonía de hambre y sed del mismo día; gracias a esto, la rehidratación completa es ahora una realidad misericordiosa. Con sus cinco defensas del título, Daniel ganó lo suficiente para pagar la universidad de sus hijos; afirmó que Don José le dio opciones, oportunidades y fue siempre un amigo incondicional. Fue el momento cumbre de la noche: se habría podido escuchar la caída de un alfiler antes de que estallara un estruendoso aplauso y una ovación de pie. Grandeza pura.
Se proyectó un brillante filme de Pepe Sulaimán que catalogaba bellamente las doce etapas de la extraordinaria vida de su padre. Sus logros son legendarios y forman los pilares que sostienen los cimientos de la era moderna del boxeo, la cual prioriza al boxeador como la consideración número uno. Uno de los cambios más grandes fue reducir los campeonatos mundiales de quince a doce asaltos, lo cual, literalmente, ha salvado vidas.
En una nota personal, se recordó el amor, la amabilidad y el calor humano de Don José y Doña Martha. Juntos crearon una familia de cuatro hijos, dos hijas y una multitud de nietos, pero también una «Familia Verde y Oro» que se acerca a las doscientas naciones y cuenta con decenas de mil de miembros.
Lucy Sulaimán expresó que los cambios históricos y las mejoras en las reglas del boxeo realizados por su padre requirieron un trabajo hercúleo por el que luchó arduamente. También describió una familia hermosa y feliz donde fue posible aprender mucho. Debido a que el trabajo de Don José implicaba viajar constantemente, él amaba especialmente su hogar, y su presencia siempre se siente y se atesora. Ella añadió: «Los boxeadores eran sus hermanos y hermanas. Estaba muy orgulloso de ellos y nosotros estamos muy orgullosos de él».
Mauricio, quien completó este homenaje literario y de amor a su magnífico padre, continúa los sueños, la inspiración y la búsqueda de mejoras que Don José planeó. Al ejecutarlas, también introduce sus propias ideas e iniciativas, aprendidas e inculcadas por su mentor y maestro: su padre. Los siguientes pasos.
Mauricio expresó lo emotivo que resulta estar entre tantos amigos maravillosos y leales, incluyendo a tan grandes campeones. El propio Mauricio escribe una columna dominical cada semana, registrando los eventos de un mundo del boxeo que evoluciona rápidamente. En ella, se presenta como el hijo de José Sulaimán y termina con una anécdota de Don José; instantes de ingenio, risas, el don de la amistad, la amabilidad y, sobre todo, la empatía.
Recordó a su padre como un visionario con una sonrisa siempre ganadora. Mencionó cómo él y Carlos Slim crearon «Ring Telmex», que otorgaba becas a jóvenes promesas del boxeo. En la primera generación estuvo un jovencísimo Saúl «Canelo» Álvarez, quien junto a sus colegas, recibía ocho mil pesos mensuales como apoyo. La vida de Don José estuvo dedicada a los boxeadores y a su beneficio antes, durante y después de los años de gloria.
Este es más que un libro; como dijo una vez Héctor Sulaimán: «Don José fue más que un hombre».
Qué tremendo privilegio fue estar en este evento para honrar, aplaudir y recordar con respeto, pero también con profundo afecto, a un inmortal del boxeo. Un coloso y un gigante con una sonrisa cálida y un carácter constante, impregnado e infundido con un maravilloso amor por la vida.













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