
Lázaro Lorenzana no podrá defender su título plata de peso medio del WBC el próximo sábado 26 de julio en Chulavista, California, donde tenía pactado un combate frente al argentino Brian Arregui.
Durante el tradicional “Martes de Café”, el presidente del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán, confirmó que Lorenzana fue retirado de la cartelera debido a complicaciones serias relacionadas con el corte de peso.
Este caso se suma al del pasado fin de semana con Ángel “Tashiro” Fierro, y ha encendido las alarmas dentro del organismo. Ante esta situación, Sulaimán hizo un llamado urgente a entrenadores, boxeadores y equipos de trabajo para replantear los métodos utilizados para perder peso previo a una pelea.
“Hay algunas prácticas que se hacen y son altamente peligrosas para el ser humano, realizadas por gente irresponsable que aparenta ser experta en acondicionamiento físico”, advirtió Sulaimán.
Entre las prácticas señaladas, destacó el abuso de agua destilada y la exposición a temperaturas extremas como técnicas inadecuadas para la pérdida de peso.
“Hacen tomar una cantidad excesiva de agua destilada y el último día los meten en agua hirviendo. Pasan una noche de terror”, denunció.
El presidente del WBC invitó a los pugilistas a acercarse directamente al organismo si tienen dudas o se sienten incómodos con los métodos impuestos por sus entrenadores:
“Si hay algún boxeador que tenga alguna preocupación por lo que les propongan sus entrenadores para bajar de peso, acérquense al Consejo Mundial de Boxeo”, añadió.
Finalmente, Sulaimán insistió en que la única forma segura de bajar de peso es a través de un proceso gradual y controlado, con acompañamiento profesional.
La salud de los boxeadores debe estar por encima de cualquier resultado deportivo. El caso de Lorenzana es un recordatorio de los peligros reales del corte de peso extremo, y la postura del WBC busca establecer una cultura más segura dentro del boxeo profesional.
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